lunes, 1 de diciembre de 2008

Breve historia del Enroque


Sírvanos este título para hablar sobre un gran libro, "TheArt of Attack in Chess" de V.Vukovic, 420 páginas, editorial Pergamon, Londres 1965.


Partiendo de toda una declaración de intenciones en la primera línea de la introducción, donde Vukovic hace una corta pero clara definición del ataque en el ajedrez, "Acción básica esencial en la cual el juego del ajedrez está fundado". El autor desarrolla un completísimo trabajo teórico sobre todos los aspectos de las maniobras de ataque en el medio juego.
A lo largo de doce capítulos y de una manera muy didáctica se estudian las diversas variantes de ataque, la importancia del enroque, la influencia de las distintas piezas, los puntos focales del ataque, etc.
La capacidad didáctica de V. Vukovic llega al extremo de fundamentar sus explicaciones y razonarlas, incluso con aportaciones históricas que complementan de manera lúdica y lógica los distintos aspectos de la táctica que se estudia en los diversos capítulos. Así podemos encontrar en la sección dedicada al ataque sobre el enroque, una breve pero sustanciosa historia del más original movimiento de este juego, y que hemos traducido para disfrute de nuestros lectores. Escribe V. Vukovic
" El enroque no tiene gran antigüedad. Es obvio que este complejo y distintivo movimiento del ajedrez moderno no nació en un día, se desarrolló gradualmente de siglo en siglo con la evolución misma de las normas del juego.
En el juego indio del Chaturanga (preajedrez) no se encuentran rastros del movimiento, tampoco los hay en el Shatranj árabe.
Los primeros rastros de algun inusual o excepcional movimiento fueron hechos por el Rey, a partir de los cuales el enroque evolucionó, esto se encontró en el ajedrez medieval europeo, el cual en sus primeras etapas pudo ser descrito como una modificación del Shatranj pero dando una mayor movilidad a las piezas. Una fuente histórica atestigua esta primera evolución del juego, se trata del trabajo del monje lombardo Jacobus de Cessolis, donde se registraban las normas que gobernaban los movimientos individuales de las piezas en ese tiempo. En esta obra se establece que el Rey, la Reina y los Peones tienen derecho a hacer un inicial movimiento de dos cuadros además del normal. Desde esta temprana reforma , el doble paso de apertura de los peones ha sobrevivido hasta nuestros días; mientras que en el caso de la Dama se volvió obsoleto cuando le fueron dados sus actuales movimientos, durante la gran reforma del juego al final del siglo XV; en el caso del Rey fueron alterándose sus desplazamientos evolucionando hasta llegar a la forma actual del enroque.
Hay extensa confirmación sobre la introducción del movimiento del Rey de otras fuentes después de Cessolis, aunque las condiciones pariculares que lo gobernaban variaban. La forma más frecuentemente recordada es en la que el Rey mueve como el caballo, con la limitación de no poder sobrepasar la segunda fila. La siguiente forma hizo su aparición en Italia, incluyendo ya un movimiento de torre en el mismo desplazamiento, vislumbrándose ya el enroque ( un paso muy cercano al actual). El uso del Rey como salto de caballo desaparece en este momento y las normas establecen que el Rey es libre de moverse de e1 hacia g1 o h1 y la torre de h1 hacia f1 o e1. Este tipo de "enroque libre" o "enroque italiano" se usó en Italia hasta el siglo XIX, cuando fue superado por las normas actuales introducidas en Francia durante el siglo XVIII"


No se puede resumir mejor la historia de este coordinado movimiento de Torre y Rey. Nos da muestra de que este juego no es algo estático e inalterable y que sus modificaciones históricas siempre contribuyeron al aumento de su dinamismo.

Surge la pregunta ¿Cual será el siguiente cambio? Quizas veamos que el salto del Caballo se hace más amplio o que los Peones puedan desplazarse en diagonal, sea lo que sea que sea para bien.

4 comentarios:

Javier G. Maneiro dijo...

Me ha gustado mucho esta entrada sobre el enroque.

Un saludo.

Luis Méndez Castedo dijo...

Gracias Javier:

Para los que nos gusta la Historia del Ajedrez, este tipo de cosas son nuestra debilidad.

Un abrazo

Daniel Canteli Martínez dijo...

El siguiente paso sería que las piezas puedan comer al paso. Nunca entendí porqué no lo pueden hacer. Si se entiende que un peón que da dos pasos iniciales en realidad lo que hace es dar un paso y luego otro, y, precisamente, por esa razón, el peón adjunto situado en cuarta fila puede comérselo, por qué razón un alfil que toque esa casilla de paso, o una dama, no lo puede capturar.

Luis Méndez Castedo dijo...

Hola Daniel:
Haces un comentario muy interesante y creo que la evolución del juego tendría que ir por ese camino y no, por ejemplo, por el de modificar de una manera u otra el tiempo disponible para el juego que tantos quebraderos de cabeza nos da.

Un abrazo