martes, 29 de septiembre de 2009

La oportunidad perdida

Cuando hemos perdido la oportunidad de realizar una brillante combinación que nos hubiera dado la victoria, todos lo hemos lamentado amargamente, especialmente si hubiésemos ganado a un prestigioso rival. Eso hizo Tartakower en su obra ”My best games of chess 1905 – 1930” pág. 128, al rememorar su partida con el Dr. Lasker, en la penúltima ronda del torneo de Nueva York de 1924. En dicho encuentro el blanco jugó 19. Db3 y, como él mismo expresa, perdió la oportunidad de su vida al no sacrificar ambas torres en f6 y obtener un hermosa victoria sobre el excampeón del mundo. Es curioso que no sólo el maestro polaco-francés pasara por alto esta combinación; Alekine en los comentarios a la partida en el libro del torneo, del que es autor, no la menciona; tampoco conocemos comentarios de Lasker al respecto. Después de la jugada dieciocho llegaron a la siguiente posición:

Blancas: Peones en a3, b2, c4, d5, e4, g2, h3; Caballo en c3,
Dama en d3; Alfil en e2; Torres en f4 y f1; Caballo en h2; Rey en g1.

Negras: Peones en a7, b7, c7, d6, f7, g7, h7; Caballo en f6;
Alfiles en e7 y e8; Torres en a8 y f8; Dama en c8; Rey en g8.

La verdad es que a nada que la analicemos comprobamos las enormes posibilidades de la combinación para las blancas. Veamos algunas con ayuda de la computadora, con el ánimo de motivar al lector a que analice por su cuenta y disfrute del juego.

1.Txf6 Axf6
2.Txf6 gxf6 Después de los sacrificios las piezas blancas tienen un juego mucho más libre y pueden avalanzarse sobre el debilitado enroque negro con rapidez.
3.Cg4 Dd8 Casi única. Otras jugadas son más débiles. Las negras tienen que luchar por las tablas y jugar con mucha precisión.
[3...Rh8 4.Cxf6 Ad7 5.Dd4 c5 6.dxc6 Axc6 7.Ch5+ f6 8.Cxf6 De6 9.Cd7+ Rg8 10.Ag4; 3...Rg7 4.De3 Rh8 5.Cxf6 Tg8 6.Ag4 Ad7 7.Dh6 Tg7 8.Axd7 Df8 9.Rh1; 3...f5 4.Cf6+ Rg7 5.Dd4 Rh8 6.Cxe8+ f6 7.Cxf6 Tf7 8.Ah5 Te7 9.Cg4+]
4.Dg3 [Otra buena alternativa es 4.Dd4 De7 5.Cxf6+ Rh8 6.e5 Dxe5 7.Dh4 De3+ 8.Rh2 h6 9.Cce4 Tg8=] 4...Rh8
5.Dh4 Tg8
6.Cxf6 Tg7
7.Ag4 De7 Este movimiento es el que asegura la igualdad al negro en muchas variantes.
8.Af5 De5
9.Ce2 Dxb2
10.Cf4 Dxa3
11.Cxh7 Dg3=
Como vemos, parece que las negras pueden igualar, pero esto en la partida viva sería muy cuestionable, ya que deberían defenderse con suma exactitud; creemos que las posibilidades de victoria de las blancas serían muy grandes porque tendrían un juego mucho más fácil. Como consuelo para el Dr. Saviely Tartakower hay que recordar que pudo resarcirse de esta decepción, sacrificó las dos torres en su partida con Broadvent en el torneo de Londres de 1946 y ganó con brillantez. ¡Qué gran jugador Tartakower!